Mostrando entradas con la etiqueta Desde la Misión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desde la Misión. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de octubre de 2017

HAITI: FIESTA DEL SAGRADO CORAZON

Queridos amigos, la comunidad de Puerto Príncipe quiere compartir con ustedes 
la celebración de los 75 años de Fundación de la Compañía el día del Sagrado Corazón de Jesús. 

Comenzar diciendo que los temas de la novena sugeridos por las hermanas del Gobierno General fueron reflexiones que nos ayudaron a ir fortaleciendo nuestra vida, cimentando bien las bases del cómo queremos vivir plasmado en nuestro Proyecto Comunitario, y ha iluminado la búsqueda de: ¿dónde realizar la misión? conscientes de la limitación de la lengua de dos de nosotras; ciertamente hay mucho por hacer pero queremos ir poco a poco, atentas a lo que el Señor nos va poniendo en el camino, estamos en discernimiento continuo, dejando lo que nos gusta para descubrir lo que el Señor quiere de nosotras siendo fieles a nuestro carisma.

Hemos visitado dos lugares muy pobres que se han formado a partir del terremoto (Korai y Cana), también hablado con comunidades de religiosos y religiosas que están en esos lugares y de alguna manera están aportando a nuestro discernimiento, estamos pendientes de hablar con el Párroco de otra Capilla que está en otro sector de Cana, él es Franciscano, vamos a ver con que nos encontramos.


Para conocer la realidad socio-cultural, político, económico y religioso de Haití le hemos pedido al P. Richard Gerard Escalabriniano, que nos de esos temas. Se comprometió y está cumpliendo con las charlas, es otro factor importante.
Al evaluar la fiesta nos hicimos más conscientes del trabajo realizado por nuestras hermanas anteriores en cuanto a las buenas relaciones con las demás congregaciones, pues no es gratuito todos los detalles que han tenido con nosotras, lo bien que se han portado y demostrado el cariño hacia nosotras y demás hermanas pues las recuerdan a todas y eso nos llena de gozo y alegría. Estamos cosechando lo que ellas sembraron y no solo en ese aspecto sino también en lo que sembraron en la huerta. Dios las bendiga.


En cuanto a la celebración de los 75 años de la Compañía tuvimos 2 eventos: uno el viernes en la tarde con las comunidades religiosas más cercanas: eucaristía y compartir la cena en casa de las hermanas. Dominicas de la Presentación, fue un encuentro muy en familia. Y otro el domingo por la mañana con la comunidad cristiana en el salón comunitario, contamos con la animación de la Coral del Sagrado Corazón de Jesús.

Al final de la eucaristía tuvimos un ágape con torta que nos regalaron las hermanas Brasileras (hecho por ellas mismas) y gaseosas.

Terminamos dando gracias a Dios por todo lo vivido, por ver su presencia en cada detalle con que nos hemos encontrado, por el cariño, la disponibilidad, la ayuda de mucha gente, que intervino en la preparación y ejecución de la celebración, permitiendo conocernos más y fortalecer lazos fraternales.


Con cariño, la Comunidad de Puerto Príncipe – Haití.


“Piti piti zwazo fè nich”
(Poco a poco el pájaro hace su nido)

 

lunes, 17 de abril de 2017

CIEN POR CIEN MISIONERA EN SANTA MARIA DEL NIEVA


Son tiempos de despedidas, de cerrar estancias en algunos lugares donde ya hemos permanecido muchos años y buscar nuevos caminos por los que creemos que el Señor nos puede llevar. Pero dejar lugares donde hemos pasado buena parte de nuestra vida, cuesta. Nos cuesta porque también el corazón se implica y es mucho lo vivido y mucha la gente que nos ha acompañado en estos años, que han hecho vida con nosotras, que forman parte de nosotras, de nuestra historia, de la historia de salvación que juntas y juntos construimos con el Señor que camina junto a nosotr@s.

Y una de estas despedidas ha sido la de nuestra hermana HERMINIA ALTIERI, que tras muchos años en el NIEVA (CONDORCANQUI, DEPARTAMENTO DE AMAZONAS, PERÚ), ha dejado este lugar de misión. Herminia escribe una carta donde recoge, agradecida, la oportunidad que ha tenido de regresar al Nieva y despedirse de su gente. “Desde Lima escribo mi última visita a Santa María del Nieva. Un viaje inolvidable, lleno de amor y agradecimiento. Agradecimiento a Dios y a las hermanas que lo han hecho posible.”

Santa María del Nieva fue mi segundo lugar de misión en el Perú. Llegué al Nieva en 1960 y salí en enero de 2016.

Algunos datos para recordar… llegué a mi primera misión en 1950, LAGUNAS, en el río HUALLAGA, donde conviví con los hermanos indígenas Cocamillas. Mi corazón y todo mi ser estaban llenos de ilusión misionera. Allá hice de todo: recorrí el río HUALLAGA visité todos los caseríos que había en sus márgenes y algunos más adentro internados en la espesura de la selva. Me sentía misionera al cien por cien, tanto más cuanto más me adentraba y estaba en contacto con la gente.

Pero un día, así, de repente y sin aviso –como eran las cosas antiguamente-, me comunicaron que me destinaban a Sta. María del Nieva. Recuerdo la sensación de vacío que me embargó, pero también la de ser una misionera llena de Dios y sentí que era Dios quien me empujaba a ese otro lugar, quien me llevaba a desprenderme de lo que en aquél momento iba llenando por completo mi corazón. Yo sentía que era Dios quien me llevaba. En aquella época no se daban despedidas, nada; así salí. Era el pensamiento y el modo de actuar de la época.

En el nuevo destino, Sta. María del Nieva, me esperaban Dios y 7 hermanas como yo, de La COMPAÑÍA MISIONERA; me esperaban con todo el cariño y…buena chamba misionera!!!! No en vano me destinaron allá.

Desde entonces puse toda mi vida al servicio de Dios y de mis hermanos awajun (aguarunas) y Wampis (Huambisas) en los ríos Nieva, Marañón, Cenepa y Santiago. De nuevo me sentía misionera al ciento por ciento. Nunca había dejado de serlo. Es algo que va con nuestro carisma: sentirse misionera al cien por cien, la exclusividad misionera en lugares concretos, la misión ad gentes…Hay que vivirlo. Me faltan las palabras.

Así, en enero de 2016, llegué a Lima junto con mi comunidad de Nieva, para las “vacaciones” de fin de año, que más que vacaciones son un popurrí de actividades: reuniones, retiro, tareas varias, comunicación con las hermanas de otras misiones,… Pero este año yo me encontré con una sorpresa…me dijeron:”Herminia, te quedas en Lima. Acá también vas a ser misionera…” Puse mis objeciones, pero había una respuesta para cada una de ellas. “¿Por qué me quedo?”. “Porque te has caído y tienes 90 años…”. Y era cierto, me había caído y se me rompió una costilla…poca cosa para mi…y también era cierto, tenía 91 años!!! Me costó asumirlo, pero cuando empezaba a ver mi estancia en Lima como algo de Dios y que era Él quien estaba actuando a través de mis hermanas, me llegó una sorpresa mayor: “Herminia, ¿quieres ir al Nieva a despedirte de tu gente?”. No tengo palabras para agradecer tanta dicha que sentí en ese momento. No sé si todas estas cosas se pueden comprender fuera de mi Dios, pero haber podido regresar a Nieva y recibir tantas muestras de cariño de mi gente es algo que nunca olvidaré y agradeceré por siempre a cada una de las personas que lo hicieron posible y que estuvieron en mi camino en este viaje.

Ahora estoy en Lima, en mi nueva comunidad. Sigo siendo y sintiéndome misionera cien por cien, al estilo limeño, pero siempre “a lo Dios”.

Gracias Señor por esta vocación misionera que me hace tan feliz, que me ha hecho tan feliz a lo largo de toda mi vida.

Herminia Altieri

domingo, 18 de diciembre de 2016

RELATO DE UNA EXPERIENCIA EN HAITI

En esta ocasión yo quiero compartir mi experiencia con la región del sur de Haití. El mes pasado organizamos un encuentro con varias parroquias de la zona y lo hicimos con el párroco de la parroquia de Chambellan los días 24 y 25 de Septiembre. Mientras íbamos de camino para el pueblo, que esta como a unas nueve horas en carro, yo estaba maravillada de los paisajes tan bonitos y tan verdes de la zona: los árboles frutales, las palmeras a lo largo de las playas, los cultivos de plátanos, arroz, maíz y caña de azúcar entre otros, el poder ver pescado fresco y ríos de aguas cristalinas me dejaban cada vez más asombrada, no porque no conociera algo parecido sino porque lo estaba viendo en Haití y no recuerdo cuántas veces repetí lo que me había dicho un joven Haitiano cuando llegue a este país (la belleza de Haití no está en su capital). Y yo lo constaté viendo cómo el sur se estaba convirtiendo en la despensa del país, con su agricultura que se iba desarrollando poco a poco, la región que más estaba progresando, tanto así que la gente estaba muy contenta con los trabajos que estaban realizando. En las carreteras algunos decían que ahora ya se podía llegar a todos los pueblos sin grandes dificultades.

Ocho días más tarde toda esa situación de la región del sur ya había cambiado completamente, el paisaje era desolador, nada que ver con lo que ya había registrado en mis pupilas: los ríos de aguas cristalinas y el inmenso mar azul tenían otra imagen, los diferentes verdes de la naturaleza y de las bellas palmeras, todo había cambiado convirtiéndose en un paisaje desolador causado por las ráfagas de viento y el agua que trajo consigo el huracán Mateo. Todo quedo en tinieblas: los postes de la red eléctrica todos por tierra igual que los de las telecomunicaciones, puentes rotos, casas en ruinas, personas muertas, otras desaparecidas y muchos heridos, todos los cultivos se los llevó la fuerza del agua, también los animales. Ante toda esta situación tan caótica y las imágenes que continúan circulando a través de los medios de comunicación yo siento impotencia y una inmensa tristeza. Hasta ahora sigo intentando comunicarme con algunos de los jóvenes con los que estuvimos en contacto y no he podido hablar con todos.

Por otra parte, aquí en Haití estoy trabajando con los niños en una escuelita que está en un barrio bastante marginado de la zona, esta vez en Puerto Príncipe, el cual se creó después del terremoto.  Allí tengo la posibilidad de trabajar con niños que tienen diferentes tipos de minusvalías, unos con dificultades físicas, otros del habla y la mayoría psíquicas.

Cada día vamos intentando hacer con ellos algunas actividades en la medida de sus posibilidades, además yo hago también de representante de la directora, la hna. Gloria,  ella trabaja más tiempo en la otra sede que tiene el colegio en donde está la dirección.  Ahora con lo del huracán han resultado muchas familias afectadas y entre esas las de los profesores. Estamos haciendo con los niños una recogida de alimentos no perecederos y cosas de limpieza para colaborar con algo a las familias de los profesores. Ya sabemos que los niños no tienen mucho en sus casas ya que viven en un barrio muy pobre, pero al hacer que vean las necesidades de los otros, todos colaboran en la medida de lo posible. Esta es una de las muchas cosas hermosas de Haití.

LEYDI

sábado, 22 de octubre de 2016

DOHA, LA NIÑA QUE AHORA SONRÍE Y HABLA - TAZA (MARRUECOS)

Mis queridas hermanas,

Me gustaría compartir con ustedes una historia que ya nos ha pasado varias veces en estos últimos tiempos. El Señor se vale de nosotras para realizar cosas que Él quiere, y nos encontramos metidas en ello, sin saberlo ni esperarlo. Aquí está la historia.

Un viernes, en el mes de Febrero, una muchacha, Mounia, que trabaja en la Escuela de Enfermería de Eveline, nos invitó a su casa a comer cuscús. Nos vino a buscar…, llegamos a la casa…una familia numerosa, muy agradable…, y mientras esperábamos, vino a saludarnos una de las hermanas que llevaba una niña de un año en los brazos. Nos llamó la atención que la niña estaba como triste, y su carita tenía un color enfermizo, y no consintió que la cogiéramos, a pesar de todos los intentos de Eveline, pero no le dimos mayor importancia porque seguidamente vinieron otros de la familia y nos olvidamos…comimos el cuscús y disfrutamos del rato, y nos sentimos muy bien, porque la familia es muy amable y acogedora. Al día siguiente cuando Mounia hablaba con Eveline en la Escuela, le comentó, que a la niña: Doha, que es la alegría de la familia, le habían descubierto una grave enfermedad en el corazón y que vivía con una medicación muy fuerte y costosa que le pagaban entre todos los hermanos, que la única solución era una operación urgente, pero como su medio económico es muy bajo (el papá de la niña trabaja en la limpieza de una casa), no la podían realizar, y la mamá ha tenido que dejar de trabajar para atender a la niña.


La familia estaba atónita con todo esto, porque ellos no nos habían pedido ayuda ni conocían ésta posibilidad.

Mandamos el Dossier a Rabat con fotos de la niña. Tardaron unos días, los médicos de la Fundación para estudiar el caso y dar una respuesta. De todas formas como no sabíamos lo que iba a pasar, escribí también a la Asociación Infancia Solidaria de España, presentándoles el caso y mandando el Dossier de la niña, y dicho sea de paso, tanto la Fundación Petits coeurs como la Asociación Infancia Solidaria, nos mandaron al mismo tiempo, una respuesta afirmativa, nos inclinamos por la Fundación de aquí para evitar el viaje a la pequeña y en unos pocos días, les dieron la cita en el hospital universitario de Fez , donde hay muy buenos especialistas, siempre hubo un poco de problemática con los papeles de la niña, pero al final, la hospitalizaron y estuvieron preparando a la niña casi tres semanas, antes de realizar la operación. Rezamos mucho, mucho por ella, nosotras y toda la familia, que constantemente nos enviaban fotos e información del proceso (la mamá se fue a Fez con una hermana para que la apoyara y está fue la comunicadora). Hasta que un día la entraron en el quirófano, donde estuvo muchas horas, y cuando salió con unas gafas que le tapaban la carita, el oxígeno etc. etc., la mamá pensaba que le traían a la niña muerta, menos mal, que otra mamá, compañera de cuarto, le explicó que su hijo también había salido en esas condiciones después de la operación, y que ahora ya estaba bien, entonces la mamá se tranquilizó.

Doha, estuvo más de una semana en cuidados intensivos, el color de la piel y hasta su fisonomía ha cambiado, y ahora es una niña normal que sonríe y habla, y la familia está feliz. La niña va mejorando lentamente y está bajo control médico, pero ha vuelto a ser la Doha de antes, centro de toda su familia, que la quiere muchísimo.

Como veis, sin buscarlo, a través de nosotras se ha realizado esta operación, y damos muchas gracias al Señor por ello y a todas las personas de la Fundación Petits coeurs que de una forma u otra han participado en ello. ¡Que mi Dios las bendiga!

Un abrazo muy fuerte para cada una, con todo nuestro cariño y oraciones,

Olga

LA FIESTA DE SAMUELITO - PERÚ

Queridísimas hermanas,

Nos preguntan cómo estamos… ¡Como podemos! Pues, como comunidad de mayores y enfermas, unas veces se pone enferma una y luego otra…y así se nos van pasando los días, yendo a los médicos, farmacias, rehabilitaciones, hospitales…

Y otra cosa que nos tiene siempre muy ocupadas es recibir y atender a los que nos visitan, porque, gracias a Dios, estamos súper visitadas.

Y ahora, queremos compartir con todas lo que, para nosotras, fue una experiencia muy bonita. Como toda experiencia que se precie, tiene sus preámbulos, así que, comenzaré por ellos.
María Luisa Pérez del Camino nos dejó como “herencia” a Wilfredo y a su familia, que para poder salir delante de su situación de pobreza, le consiguió un carrito implementado para hacer y vender jugo de naranja en la calle - en Perú hay miles de personas que viven de vender en la calle sus emolientes (bebida), jugos, caramelos, bocadillos, etc. - y se pensó que con eso se le solucionaría su problema económico. Pero…para poder vender se necesita una licencia que debe dar el ayuntamiento, que es muy difícil de adquirir, y si te cogen vendiendo sin ella, se llevan el carrito con todo su contenido. Él no tenía ese permiso y vendía siempre escapando de los policías.

Este pobre hombre tiene una mujer que no está bien de la cabeza y de vez en cuando, y por grandes temporadas, abandona su hogar y se va con su familia a otra provincia, motivo por el cual les fue quitada una niña –que ahora tiene 6 años- y está con unas monjas desde que tenía dos años. Su padre la visita con frecuencia. También tienen otro hijo, Samuelito, de 8 años, que presenta un cierto retraso mental y a quien su padre cuida con esmero. Lo lleva siempre muy limpio, lo deja en su colegio cada día y lo recoge. Como Wilfredo tiene que salir muy pronto para vender, en los tiempos de frío lo abriga bien y lo mete dentro del carrito tapado con una manta, hasta que se hace la hora de entrar en el colegio.
Nosotras, con el apoyo de los padres columbanos y del obispo, estamos tratando de conseguirle una licencia, cosa que no nos está resultando nada fácil.

Este pobre chiquillo, que viene mucho por la casa, con su padre, nos hizo saber que el 29 de julio era su cumpleaños y el gran deseo que tenía de celebrarlo y romper su “piñata” aquí, con nosotras. Ante su lamentable situación, y como hijas de la Madre Pilar, nuestro corazón se conmovió y se solidarizó con el pequeño, que ansiaba tener su fiesta…y nos pusimos “manos a la obra”, e invitamos a unas amigas a que nos acompañaran.
Adornamos el comedor con globos y con frases deseándole un feliz cumpleaños, hicimos rico chocolate, le compramos una tarta con sus velitas, galletas, caramelos, chicha morada, etc.

Samuelito, al ver todo esto, se puso feliz, dando saltos de alegría. Vino acompañado por su padre, una tía y un primito de cuatro años. El padre hizo una bendición muy bonita al sentarnos a la mesa, y todos, felices, hemos saboreado los “ricos manjares”. Llegado el momento de soplar las velas, el pobre niño soplaba y la vela se volvía a encender…así hasta que se consumió la velita, cosa que provocaba muchas risas.
Recibió muchos regalos. Nosotras le compramos una casaca y un suéter para el frío; una de las invitadas trajo ropa, una mochila, un libro y 50 soles; otra le regaló unas buenas zapatillas,…así que salió bien equipado. Todos disfrutamos mucho y el pequeño y su papá volvieron a casa felices y cargados de regalos, globos y de todo de lo que había sobrado en el banquete.

¿Verdad que es algo grande hacer feliz a alguien? Y de rebote te trae felicidad a ti. Para nosotras ha sido una experiencia muy gratificante y un paso de Dios por nuestra comunidad.

Hasta otro día. Las llevamos a todas en el corazón.

La Comunidad de Palao

jueves, 10 de marzo de 2016

ENVIA TUS MENSAJEROS, SEÑOR

Las hermanas de Matshi quisiéramos compartir con todas lo que ha sido el comienzo de nuestra nueva comunidad. Este curso 2015-2016 formamos la comunidad: Myriam Atilingi, Nathalie Mingele, Snehal Macwan y Dorothée Muke. Forman parte del grupo, aunque viviendo en una casita aparte cuatro aspirantes: Francine, Chantale, Nadège y Hornela. Estas jóvenes estuvieron ya en contacto con la Compañía el curso pasado e incluso hicieron una experiencia de dos meses de vida comunitaria en Kinshasa, acompañadas por Marie Claire y Snehal.
 

El mes de septiembre, Nathalie y Myriam llegaron a Matshi con el fin de no retrasar más nuestra presencia en la misión y preparar la acogida del resto de la comunidad que, acompañadas de Adeline, llegarían a primeros de noviembre.

ACOGIDA DE ADELINE, SNEHAL, DOROTHEE Y LAS CUATRO ASPIRANTES

Nathalie y Myriam empezaron por arreglar bien la casa y, estando ya en la estación de lluvias, ver cómo arreglar la carretera para hacer posible de la mejor manera la llegada a la misión. Este año no disponíamos de un grupo de hombres que recibiendo un pequeño salario mantenían los caminos transitables, y pensando sobre todo en los trozos más difíciles, casi impracticables como es, para las que lo conocen, la bajada de Ngashi Dibaya, Myriam y Nathalie decidieron hablar con los alumnos de nuestras escuelas, el Liceo y el Centro Social.
 

Empezaron por explicarles sobre la llegada de las hermanas y les hicieron esta pregunta: “¿Como veis la colina de Ngashi? ¿Podrán las hermanas llegar a la misión? “ La respuesta fue unánime: “El camino no está transitable, todos nosotros estamos dispuestos a colaborar, no perdamos más tiempo y vayamos a trabajar.”
 

Los chicos cogieron machetes y palas y las chicas azadones y todos, junto con los profesores, se fueron a arreglar el camino. Nosotras dos empezamos con los preparativos para ofrecerles una buena comida a su llegada después de un viaje tan largo; teníamos pollos y hasta matamos una cabra para el día siguiente.


LA COMUNIDAD DE MATSHI OS COMPARTE


LLEGADA DE LAS HERMANAS A MATSHI

Las viajeras llegaron el día ocho de noviembre hacia las tres de la tarde. La alegría de toda la población fue grande y también la sorpresa de que llegaran tan pronto dado el estado de la carretera. El Señor nos escucho y todo salió bien gracias a la colaboración de nuestros alumnos y sus profesores.
 

Los jóvenes gritaban y se acercaban a las recién llegadas dándoles la bienvenida “kuikwisa ya mbote” y cada uno trataba de escoger como amiga especial sea una de las hermanas o una de las aspirantes y les decían “mono me simba nge kinduku” que quiere decir, quiero que seas mi amiga.
 

Una vez, todo el mundo satisfecho del encuentro y de la amistad hecha, empezó el desfile de regalos, maíz, cacahuetes, manioco, verduras, leña, etc….
Me gustaría seguir contando más detalles, pero el tiempo no me lo permite; si quiero deciros, que tanto la gente como las hermanas se han sentido mutuamente acogidas y queridas.
 

Y después de esta calurosa acogida y del merecido descanso, nos metimos ya la comunidad en la vida, junto con Adeline que venía precisamente para ayudarnos en este nuevo comienzo. Empezamos por expresar como nos sentíamos cada una al inicio de esta nueva experiencia comunitaria y después pasamos ya a la elaboración de nuestro proyecto comunitario partiendo del de la Zona de África, de la carta final del Gobierno General en su visita al Congo y teniendo en cuenta nuestra realidad de Matshi.
 

Estamos contentas del proceso llevado para ello y somos también conscientes de la responsabilidad que nos ha sido confiada en la acogida de las cuatro aspirantes
 

El Dueño de la Mies hará su obra en cada una de nosotras para que seamos verdaderos testigos de Cristo especialmente para nuestras cuatro jóvenes que quieren conocer más de cerca la Compañía aquí en Matshi. Que vuestra oración nos acompañe.
 

Que el Señor nos ayude a todos para construir un mundo mejor para su mayor gloria.
 

Un abrazo
 

La comunidad de Matshi

jueves, 17 de diciembre de 2015

MI EXPERIENCIA DE MISION EN PERU

UNA ETAPA DE FRATERNIDAD, UNIVERSALIDAD Y CRECIMIENTO

Mi servicio en la Iglesia Local del Vicariato Apostólico de Yurimaguas en la Parroquia de San Lorenzo , provincia de Datem del Marañón, ha sido todo un proceso lleno de gracias y bendiciones, un proceso de integración, de crecimiento personal en la fe y en donación en la vida de misión, un proceso de inserción en la misión y en la vida cotidiana, una inserción en la vida fraterna universal, una manera otra de ver, apreciar y valorar la historia de la misión, un abrir los ojos y mirar las cosas con los ojos de Dios.

También ha sido todo un desafío, un encuentro de la Iglesia congolesa con la Iglesia de la selva amazónica del Perú , en el que yo tuve que ir despojándome de los esquemas de la Iglesia conocida y entrar en la dinámica de la Iglesia amazónica peruana; una Iglesia viva, que sabe vivir su fe de forma diferente.

He encontrado una Iglesia de la vivencia de fe casi silenciosa, pero bien manifestada en sus veladas y procesiones, una fe que cumple su palabra comprometida, una fe que sabe agradecer un favor recibido; su devoción en sus Santos muestran una comunidad cristiana que estima la comunión de los santos, estos santos que quieren recordar en los nombres que llevan sus calles, sus barrios, sus comunidades, y honrarles. Todo esto se contempla en el respeto y cumplimiento de sus promesas desplegadas en las celebraciones visibles de las veladas y procesiones

He apreciado mucho de nuestro Papa y Pastor , Monseñor José Luis, hombre de Dios que sabe reunir a sus colaboradores en la misión ; sabe escuchar a Dios en la voz del pueblo, en las Asambleas, siempre atento, Pastor que quiere seguir el paso de su Maestro El Señor Jesucristo, conoce cada uno por su nombre, gesto lindo de un Pastor que aprecia la actuación el Espíritu Santo en cada uno a la construcción de la Iglesia que está en la selva peruana. Siempre presente en los acontecimientos del pueblo.

Dios cuídame a mi Pastor José Luis.

He sido bendecida al estar en contactos con la gente que han sido capaz de entregarse con generosidad y pasión: mis queridas hermanas de la CMSCJ, las lindas lauritas, los valientes e incasables santos salesianos que son los San Pablo del Datem del Marañón

MI SERVICIO EN EL INTERNADO

En cuanto a mi servicio en el hogar inter-étnico , creo que no he hecho gran cosa, más bien la organización de esta pastoral social me permitió estar en contacto con los hermanos indígenas, de los pueblos originarios de la selva peruana, estos sabios hombres, con un conocimiento y dominio grande de la naturaleza.

Un pequeño que te llega en el hogar inter-étnico, cual sea su edad, poco a poco uno va descubriendo que de pequeño nada, es todo un señor, un hombre con un capital de conocimiento de su mundo amazónico y con quien hay que contar en su proceso de formación.

Toda su forma de actuar y de ser se inspira de la naturaleza, Con ellos he aprendido que todo tiene MADRE,…. la planta también, una sabiduría en el respeto y cuidado de lo creado.

Regine Nsenga

miércoles, 28 de octubre de 2015

Chad


LEVANTATE Y ANDA

« Levántate toma tu camilla y anda » dice Jesús al paralitico….


Estas son las palabras que escucharon un día Tocca , Jackeline y Dyna cuando se encontraron, hace unos años, con las hermanas de Baktchoro. Estas tres niñas discapacitadas vivían abandonadas a su suerte en sus pueblos sin posibilidad de ir a la escuela, como los otros niños de su edad, porque no podían andar.

En un primer momento se pusieron físicamente de pie. Hace unos años, fueron operadas en el hospital de Mundou por un grupo de médicos franceses y españoles que cada año dedican parte de su tiempo de descanso a ayudar a este hospital en el Chad. Gracias a las sesiones de fisioterapia y a unos aparatos ortopédicos adecuados, pueden caminar y desplazarse libremente sin depender de otros…

 Luego, durante cuatro años, han sido acogidas en el Centro de Discapacitados de Baktchoro donde han seguido un programa de formación adaptado a sus necesidades, que ha permitido a cada una descubrir sus cualidades y desarrollar sus habilidades. Puesto que provienen de distintas etnias también han aprendido a convivir entre ellas en sus diferencias.

Este final de curso Tocca, Jackeline y Dyna han terminado su ciclo de formación; regresan orgullosas a sus pueblos caminando con la ayuda de sus aparatos ortopédicos con un oficio aprendido, una máquina de coser y algo de material que el Centro les proporciona con el fin de tener un medio de vida que les permita una autonomía económica respecto a sus familias. En estos años han ido recuperando la dignidad que su discapacidad les había robado en su niñez.

En el Centro de Discapacitados de Batkchoro otras 15 jóvenes continuarán su formación el próximo curso, tienen entre 15 y 25 años. Algunas van a empezarla y hay otros casos pendientes de tratamiento médico... todas ellas oyeron la misma voz “levántate...” y creyeron que era posible.

« Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa… » Dice Jesús al paralitico. Este es el objetivo del Centro: que vuelvan a sus casas con su familia, pero ya no postradas y víctimas de su hándicap, sino llevando su camilla, es decir, asumiendo su realidad y venciendo los frenos que ésta implica.

Este paso que en el evangelio parece que fuera algo instantáneo, para estas jóvenes ha sido un proceso largo que les pide una gran dosis de esfuerzo, pa­ciencia y fe.

Ellas necesitan mucha paciencia para aceptar de fondo y vencer su hándi­cap, necesitan creer que pueden ha­cerlo, creer en sus valores, confiar en las personas que les ayudan…

Nosotras que les acompañamos ne­cesitamos también la misma fe y pa­ciencia para ir descubriendo con ellas las posibilidades que cada una tiene para crecer y desarrollarse como per­sonas, de caminar a un ritmo que nos parece poco eficaz. Y la humildad de aceptar, a veces, lesiones irrecupera­bles y dificultades en la re inserción...

Regresan a sus casas pero ya no son las mismas de antes, algo ha cambiado en ellas. Además, como se ha hecho un camino con sus familias, la mayoría de ellas las acogen con otras ac­titudes. En sus pueblos de origen ellas son fermento de un cambio de mentalidad porque demuestran a su sociedad que tienen valor y existen medios para superar la discapacidad.

Damos gracias a Dios por los milagros que hace en cada una de estas jóvenes y por la oportu­nidad que nos da de ser a la vez testigos y mediación para que esto acontezca.

Teresita Pijoan

viernes, 27 de marzo de 2015

Una experiencia en tierra musulmana


Tengo una alegría muy grande que quiero compartir con todos vosotros, la experiencia que durante un mes he tenido en esta tierra musulmana de TAZA (Marruecos).

Hay dos cosas que llamaron mi atención desde el principio: la oración y la llamada a la oración.

Cuando llegué pedí que me dejaran un despertador para levantarme a tiempo para hacer mis labores pero no tuve necesidad de ello ya que de todas las maneras me despertaba siempre a la hora de la llamada a la oración e incluso me sentía yo misma motivada para hacer la meditación.
Otra de las cosas que me impresiona son las expresiones que hacen referencia a Dios, por ejemplo “Al- hamdoulilah!” que significa “Gracias a Dios” o  “Incha-Allah!” : “Si Dios quiere”. Estas son expresiones de la fe y la confianza que tienen en Dios y una interpelación para mí del lugar que doy a Dios en mi vida y de la calidad de la confianza, abandono y esperanza en El.

Entre las actividades que tenemos organizadas en la comunidad yo colaboro en la asociación de niños minusválidos donde Olga, otra hermana de la comunidad, trabaja. Ayudo a los niños a trabajar con los materiales que tienen a su disposición ya que al no conocer la lengua no puedo hacer otra cosa por el momento. Es durante ese tiempo que nos comunicamos, ellos a través de las palabras y yo a través de signos y como los niños son tremendamente abiertos y curiosos pues también me hacen preguntas sobre mi identidad y mi vida personal. A veces son violentos entre ellos pero lo que más me gusta es que se quieren y se preocupan cuando alguno está triste.

La profesora es muy amable y atenta con todos y hace su trabajo con amor. Ella me explica lo que hace para que tenga una idea de cómo ayudarla.

Me gusta mucho el ambiente que hay entre los niños y la profesora con éstos. Me siento bien integrada entre ellos y voy aprendiendo muchas palabras que la profesora me va traduciendo. Hay días que vamos a visitar a las familias donde el dialogo interreligioso es puesto en práctica.


Me siento acogida con mucho amor y alegría y a pesar de no poder participar en las conversaciones participo a través de las expresiones de alegría que los miembros de esas familias manifiestan.

Esto es para mí la experiencia de Dios que nos une y nos motiva a sentirnos todos hermanos pero también la calidad de la relación que mis hermanas han ido tejiendo con la gente.

En la comunidad hay un buen ambiente entre nosotras que hace que yo no me sienta nueva a pesar de lo que tenga que aprender. Me he sentido acogida desde el primer momento y estamos atentas y abiertas unas a otras.

Hemos acogido en la comunidad a dos Fisioterapeutas por dos meses que trabajan en el mismo centro de minusválidos donde estamos nosotras.

Desde el punto de vista eclesial en esta zona solo somos tres cristianas, las hermanas, en toda la ciudad, aunque la iglesia de Marruecos está unida y trabaja en colaboración. A veces vienen los Padres a celebrar la Misa. En otras ciudades sí hay más cristianos.

Con motivo del día de la Vida Religiosa, participamos junto con otros religiosos, en Rabat, en un encuentro en el que éramos muchos. Al compartir sobre la labor pastoral y las diferentes experiencias de las congregaciones le he dado gracias a Dios porque a pesar de nuestra labor casi insignificante frente a la mayoría musulmana, ella es “significativa” pues de una manera u otra intentamos formar al hombre integralmente. Es en la presencia silenciosa del amor que Dios continúa su obra en la Iglesia a través de nosotras

He comenzado a estudiar el árabe y ya puedo decir algunas palabras, saludar y desear la bienvenida a alguien.

Gracias a todos por sus oraciones.

Eveline Mulebu

domingo, 14 de diciembre de 2014

Una vida fecunda

La vida de la Virgen María fue fecunda, nos dio a Jesús, el primogénito, el Dios-con-nosotros. Pero no es ninguna reflexión sobre María que vamos a compartir, sino que a la luz de la Navidad, quisiéramos recordar a Yansuk, una mujer que también supo hacer su vida fecunda y que además con sencillez se hizo una de tantas.

Vamos a hablar de Yansuk, una amiga coreana nuestra que en mayo de este año, después de haber dejado unos meses antes de luchar contra el cáncer, pasó al descanso de la vida eterna. 

Capilla de las hermanas en Poipet.
La historia se remonta a unos años atrás, cuando la conocimos... Llevábamos escasamente 3 meses en Poipet cuando el Padre Indon de Corea del Sur, vino a visitarnos con un par de amigas coordinadoras de Sopra, una ONG; ellas se llamaban Guesun y Yansuk, era marzo del año 2006. Yansuk de 38 años, enfermera de profesión, que estaba de voluntaria con unas monjas budistas coreanas en Camboya, inmediatamente se quedó encantada con la nueva misión y se ofreció a venir y acampar con nosotras. Y así fue, en julio de ese año ya la teníamos con nosotras.

Se quedó a vivir en un cuarto de alquiler muy cerca de nuestra pequeña casa, ella trabajaba con nosotras, por la mañana íbamos a los pueblos con una clínica móvil que teníamos, cada día era un pueblo diferente, desde el principio, llamó la atención la dedicación y cariño con que trataba a la gente pobre y enferma. Para ella la persona delante de ella era lo fundamental, nunca se quedó tranquila ante casos especiales, buscaba salida para todos. Ella comía con la comunidad en nuestra casa y por la tarde preparábamos la medicina del día siguiente. Yansuk disfrutaba de todo y desde el principio se implicó en todo el quehacer de la comunidad; así poco a poco creció nuestra amistad, se quedó con nosotras un poco más de 8 meses.

Yansuk vino a Camboya la primera vez como voluntaria por 1 año, pero su sensibilidad por los pobres y el amor que llenaba su corazón hicieron que no pudiera vivir feliz en Corea nunca más. Después de un tiempo de vuelta en su trabajo, empezó a hacer todas las gestiones para regresar y habitar por siempre en Camboya. Sin embargo, la detección de un cáncer de mama retrasó su vuelta al lugar de sus sueños.

Cuando al fin pudo regresar a Camboya, se quedó el Phnom Penh, la capital. Ahí se dedicó los primeros meses a estudiar la lengua Khmer en la Universidad y después a vivir en unos cuartuchos con las mujeres obreras de las factorías textiles donde son explotadas. Ahí Yansuk vivía con ellas en condiciones muy precarias. Llegó a decirnos que no hacía otra cosa más que estar con ellas: “espero a que lleguen de trabajar, cocinamos, comemos juntas, conversamos, nos reímos” Se hizo una con ellas.

Después de un tiempo el cáncer volvió al ataque y Yansuk tuvo que regresar a Corea y someterse a dosis de quimioterapia que la fueron debilitando cada vez más. En cuanto estaba un poco mejor venía a Camboya, nos visitaba, se ponía contenta y nunca perdía su alegre sonrisa. Sin ser creyente, tenía muy buenos amigos sacerdotes y monjas.

El año pasado, en agosto vino a Camboya. Había decidido no someterse más al tratamiento de la quimioterapia, y los doctores le habían informado de lo que eso significaba, pero ella sabía lo que quería: “los efectos de la quimio no me permiten vivir hermana, llevo años así, eso no es vida, no más... ahora sí vivo, quiero estar en Camboya y vivir la vida que me queda con alegría” - eso nos dijo sentada en la sala de comunidad de nuestra casa, se quedó con nosotras un poco más de un mes. Sabiendo que Carmen, la hermana encargada del campo de salud, se iba de vacaciones a Perú y que este campo y las visitas a los enfermos en la cárcel se quedaban al aire se ofreció y regresó a Poipet para estar durante su ausencia a cargo de esas responsabilidades. Sin embargo, el cáncer implacable no le dejó cumplir su deseo, antes de que Carmen regresara a Poipet, en febrero, tuvo que salir para Corea porque se encontraba delicada de salud. Del aeropuerto fue directa a hospitalizarse al hospital donde murió meses después.

En mayo de este año, un par de semanas antes de su muerte, tres hermanas de Poipet fuimos a Corea pues teníamos el viaje programado de hacía tiempo atrás. Visitamos a Yansuk en el hospital. Se le veía muy enferma, pero estaba consciente y muy bien cuidada, siempre sonriendo, transmitiendo alegría, confianza y cariño. Preguntó por todas las hermanas y la gente de Poipet. Impresionaba la huella que había dejado en su vida el tiempo que vivió en Camboya, su rostro se iluminaba cada vez que se le contaba algo de allá. Al despedirse nos dijo en lengua Khmer “yo fui muy feliz en Camboya hermanas, con ustedes, con la gente, con todo lo que hice, mi corazón fue feliz y sigue feliz por esa experiencia que yo tuve, no lloren que yo soy feliz”.

Antes de morir, Yansuk pidió a Guesun, su amiga de Sopra, que una vez cremado su cuerpo, parte de sus cenizas fueran enterradas debajo de un árbol de mango sembrado en la casa de las hermanas. La razón que dio fue, “porque si hay una oración noble, en la que creo es la oración de las hermanas de Poipet” Y así ha sido, las cenizas de Yansuk están en nuestra casa, debajo de un árbol de mango. Y su tumba se ha convertido en un lugar de respeto y oración. Las hermanas y algunas personas que la conocieron y la quisieron, hoy rezan ante ella. Creemos que tú, Yansuk, sigues fecundado la tierra de Poipet, gracias por tu testimonio de vida, te queremos y siempre te llevaremos en el corazón.


La Comunidad de Poipet

miércoles, 15 de octubre de 2014

IX Asamblea General

La Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús, celebró su IX Asamblea General en Madrid del 30 de Agosto al 30 de Septiembre con el lema: “la Misión de Jesús nos renueva”.

¿QUE ES UNA ASAMBLEA GENERAL?
Es un acontecimiento muy importante para toda la Congregación. Es como hacer un alto en el camino para MIRARNOS, es decir ver cómo estamos, las dificultades y los retos que tenemos que afrontar y EVALUAR nuestro caminar, si somos fieles a nuestro Carisma y si nuestro actuar responde al hoy y a los signos de los tiempos.


¿QUIENES PARTICIPAN? Las representantes elegidas por las hermanas de las distintas regiones donde está presente la Congregación.


¿PARA QUE SE HACE UNA ASAMBLEA? El objetivo es orientar el futuro que queremos para la Congregación y según su Carisma.


¿CUAL ES SU MISION? Su misión consiste en acompañar, ayudar y animar a todas las hermanas a poner en práctica las nuevas orientaciones que se han visto para la marcha de la Congregación.


Después de realizar ese trabajo se hace la elección del nuevo Gobierno de la Congregación que se encargará de orientar y encaminar los objetivos trazados por la Asamblea General.
 

Podemos decir que un período termina y otro nuevo comienza pero el trabajo es de TODAS y de TODOS los que compartimos y participamos del carisma de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús en la Misión de Jesús.
 



El día 26 de Septiembre se hizo la elección del nuevo Gobierno de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús para el próximo sexenio.
 

Las personas elegidas fueron:
Superiora General: Francisca Picón Zambrana (española)
Vice Superiora General: Carmen Cardoza (peruana)
Consejeras: Natalia Moratinos, (española), Carolin Macwan (india), Jacinta D’mello (india)

 

jueves, 3 de abril de 2014

Camboya - Una llamada inesperada...

Era día viernes cuando la hermana Gomi recibió una llamada tan desconocida como inesperada. Preguntó quién era y cuál fue su sorpresa: al otro lado estaba un monje de la Pagoda cercana a nuestra casa. Hablaba un inglés perfecto y su llamada se debía a una solicitud. Había sabido, por su madre, que nuestros niños de la Guardería Infantil y de la Parroquia sabían bailar muy bien y pedía que fueran a actuar a la Pagoda. Todo tiene su explicación. 

  En el mes de octubre el pueblo camboyano celebra la fiesta del “Pchum Ben”, es el recuerdo de sus antepasados difun­tos. La fiesta en sí son 3 días pero las celebraciones comien­zan dos semanas antes. La gente visita las Pagodas llevando comida, fruta, flores, incienso o velas para ofrecer a los mon­jes como intermediarios entre sus difuntos y ellos. Durante estas dos semanas los alrededores de las Pagodas se con­vierten en algo parecido a un recinto ferial. Hay puestos de recuerdos, de chucherías, bebidas, de tiro que según la pun­tería te llevas o no un regalo, colum­pios, o norias don­de los niños dis­frutan. También montan un escena­rio para actuacio­nes y lo más nor­mal es que haya música, cantantes o cuenta-cuentos.

  La madre de este monje le aconsejó que pidiera a nuestros ni­ños para variar un poco el espectáculo. Y así fue. Gomi se puso las pilas, corrió la noticia y los niños acudieron felices vién­dose ya como pequeños artistas. ¡Y la verdad que lo son!.

  Fueron dos días maratonianos: ensayar los bailes, arreglar vestuario, organizar con los monjes el evento…Todos colaboraban: los jóvenes de la Parroquia, el comité Parroquial, los padres de los niños… pero sobre todo Om Tom nuestra más antigua líder del Comité parroquial.

  No solo en su casa se vestían y maquillaban los niños sino que dio de cenar a todos los que se acercaban. Ella nos explicó que los niños, con la emoción, no habían regresado a sus casas a comer después del último ensayo de la mañana, y tenían hambre.

  Como eran muchos nos dimos cuenta que apenas un par de cucharas de arroz les tocaba… pero ella tuvo el gesto generoso y los niños quedaron satisfechos.

  La actuación comenzaba a las 7:00 de la tarde. Allí estábamos todos…padres con sus hijos, caras sonrientes y conocidas, saludos de por aquí y por allá como sintiéndonos todos “importantes” y no era para menos pues la verdad es que de un hecho como este no hay precedentes… Nosotras fuimos recibidas por los monjes y nos colocaron en la mesa presidencial con el Master (como el su­perior de los monjes) y sus consejeros… Una de nuestras profesoras de la Guardería hacía de presentadora. Nos presentó como religiosas de la Compañía Misionera, el trabajo que hacíamos…etc. y a nuestros niños. Todos estábamos allí como Iglesia Católica…  

Comenzó la actuación con la danza de bendición. A los niños le salieron los bailes bordados, ¡con qué gracia y naturalidad se movían! La gente quedó encantada ¡y nosotras no diga­mos! Aquí vale recordar lo que una de nuestras profesoras de la Guardería Infantil dijo en su día: “Nuestros niños son famosos… lo que pasa es que no los conocen”. Pues bien, este día su fama quedó divulgada…

  Al terminar la actuación nos hicieron subir a todas al esce­nario con los monjes, y el Master nos agradeció la colabora­ción. Ya antes, y de diferentes maneras nos habían dicho que debíamos ayudarnos unos a otros en favor del pueblo… Nos prometieron visitarnos y conocer nuestros trabajos, y así lo hicieron a los pocos días… Les recibimos en nuestra casa y les informamos de todas nuestras actividades. Pasaron luego a ver a nuestros niños de la Guardería Infantil…

  En fin que con todo esto se ha creado unas relaciones cerca­nas y de ayuda mutua que podíamos decir: ¿“una llamada in­esperada que invita a una llamada al dialogo inter-religioso?” Podemos decir que sí en las formas y signos sencillos dentro de nuestra realidad.

  Estos signos ya se están dando. Los monjes van a colaborar en nuestro proyecto de apoyo a profesores de las escuelas públicas dando unas charlas. Nosotras ayudamos a familias y niños pobres que ellos nos indican que están en extre­ma necesidad…

  Desde entonces el monje nos invita a todos los eventos que celebran y nosotras procuramos ha­cernos presentes, de esta manera vamos también entendiendo y conociendo un poco más, en la práctica, de las tradiciones budistas.

La Comunidad de Poipet

martes, 17 de diciembre de 2013

Las Buenas Nuevas

La mujer que había dado a luz en un autobús (desde Marruecos) 


Gertrude, nos comparte el encuentro que tuvo con una joven nigeriana que había dado a luz en un  autobús.

“Llegó al hospital donde yo trabajo, muy asustada, con toda la ropa sucia y llena de sangre..., y sin tener con qué cambiarse..., y así, corriendo, le llevé todo lo qué le pudiera servir.

Buscaron ropa de bebé y la mamá, le limpiaron la sangre y le ofrecieron comida..., pero no podía hablar con ella porque solo sabía inglés y su dialecto. La muchacha tenía mucho miedo de la policía y de la gente en general..., pero cuando me vio, se puso contenta y se sintió más segura... Yo lo único que la pude comprender por señas fue que su marido estaba en Tánger y que tenia 3 niños ... 

Gracias a Dios, esa tarde vino el P. Mateo de Fez, que habla inglés y que también ha trabajado en Nigeria, y fui con él y con una Hermanita de Jesús al hospital ..., y así nos enteramos que era cristiana católica, que había tenido problemas con su marido y se había ido de la casa, (por supuesto, los dos sin papeles, pero que con la nueva política de Marruecos, ahora , no tienen tanto problema ... porque la policía hace la vista gorda ...), y tiene un hijo de 3 años, no 3 hijos como yo había entendido ... Estuvo cinco días internada en el hospital, luego la llevé a nuestra casa. En nuestra casa comió, se duchó, le dimos una maleta para que metiera todo lo que le habían regalado y le compramos el billete de autobús para Tánger. Allí, la iba a recoger el marido, ya que había hablado con él por teléfono…y se fue tan contenta.”



Acercándonos a nuestros hermanos y hermanas en la cárcel, ayudándoles para nacer de nuevo (desde India)

 

En el contexto de ese título, quiero compartir una experiencia de Pastoral en la Cárcel donde una hermana de la Compañía Misionera trabaja.

A lo largo de estos últimos tres meses, las visitas al Centro de Reclusión para Delincuentes Juveniles han sido una experiencia reveladora.


Es desgarrador escuchar la variedad de historias narradas por los internos que suelen ser chivos expiatorios de las malas tendencias de la sociedad. Están muy afectados con muchas malas inclinaciones y los recuerdos del pasado recibidos de sus padres y la sociedad. Junto con otros dos animadores de la Parroquia de San Andrés, en Mumbai, les visitamos todos los martes pasando la tarde con ellos. Lo único que hacemos es escucharles y acompañarles con cariño en su caminar (de sus sueños rotos y destrozados) con esperanza y optimismo…hacia una ¡vida nueva!

A la luz de nuestro Carisma, este breve tiempo ha sido una experiencia estimulante y de fortalecimiento en el proceso de comunicar la “Buena Nueva” a los marginados y desanimados, en su situación desesperada y desamparada.

Era el 19 de agosto de 2013, que nosotros, los voluntarios de cinco parroquias, celebramos el día de la “Pastoral de la Cárcel” y el día de la “Independencia” en el Centro de reclusión para delincuentes juveniles en Umerkhadi, Mumbai, donde tienen 300 presos. El programa se inició con una oración y luego una canción. Después de lo cual los niños estaban felices de salir al escenario para cantar y bailar. Lo que destacaron del programa fue una “muestra mágica” y “mimetismo” junto con las mascotas y payasos que se ganó todos los aplausos del espectáculo trayendo alegría y sonrisa en sus caras. El programa se concluyó repartiendo dulces y aperitivos a cada uno.

Fue un tiempo bien aprovechado con los más débiles y olvidados, trayendo alegría y olvidando, por un rato, la tristeza y monotonía de su vida ¡Alabado sea el Señor!

Puriel Fernández